Ya hace días que me rondaba por la cabeza ver la película de la que tanta gente me hablaba… así que el otro día decidí ver Kung Fu Panda.
A primera impresión podría decir que es una película entretenida, un oso panda de dudable padre “pato”, que tienen un negocio de fideos. El panda en cuestión es un aficionado a unos legendarios guerreros, y un día, en esa gran dinastía, deciden buscar al guerrero dragón. Como era de esperar, el gordo panda se convierte en el guerrero dragón, pasando de ser un oso torpe a un pedazo de guerrero.